Vuelvo a casa caminando de puntillas, no vaya a ser que se despierten los poetas.

22 may. 2014

Sin luces de emergencia




Te acercas,
eres un vendaval
que lo remueve todo dentro del estómago
y lo deja como si fuera el escritorio
de un poeta con una musa que no tiene dolor de cabeza
ni la regla.
Y mira qué despeinada se me queda la mirada,
a ver qué huracán devasta tan bien.

Eres un mago,
sin chistera pero con conejo,
que se cuela dentro de mi pecho
y me pega puñetazos en el corazón
para que funcione.
Y funciona.
A esta radio sólo le quitas tú las interferencias.

Con cada beso
me cambias todo de sitio
dentro del cerebro
de la bragueta
y de la lista de cosas que hacer antes de morir,
como un niño que juega en Navidad
con las figuritas del belén en casa de sus abuelos.

Basta un roce de tu boca con mis labios
-con los que se recita poesía, adivina cuáles-
para apagar las luces
de mis salidas de emergencia:
no quiero escapar,
prefiero arder, ahogarme, estrellarme contigo
o envenenarme al morderte el corazón
que salir con vida sin habernos intentado.

Has sembrado dentro de mí la fuerza de un transatlántico,
has puesto una tela entre mis costillas
para que no se me escapen las ganas
ni la determinación,
has pegado un portazo en la sala de mis miedos;
como quien cierra el cajón de los cubiertos
con un golpe de cadera.

Querer(te) es poder (perder la vida).
Hoy me la juego.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Eres mágica chica.

Rafael dijo...

Bellos sentimientos que inspiran esos versos.
Un abrazo.

fantasma dijo...

¡cómo transmites!

Eva y la manzana dijo...

Querer es recibir una bomba que no sabrás si estallará. Quizás por eso somos tantos y tantas las miedosas que decide cerrarse en banda. Pero tú das un paso adelante, o así lo transmiten tus entradas, no escondes tu rostro. ¡Bravo! Eres todo un ejemplo a seguir, chica.

Patty dijo...

Sencillo y maravilloso como siempre nerea...besos :*