Vuelvo a casa caminando de puntillas, no vaya a ser que se despierten los poetas.

31 jul. 2013

Casi 44

Se reía a carcajadas,
tan loca y preciosa
que daban ganas de invitarla
a un cigarrillo
y a casi 44 copas
en vaso de plástico
en terrazas de edificios altos.
Y a una fotografía desnudos
con agua de mar haciendo de ropa interior.

Se limpiaba la boca
con la manga del jersey,
y las manos con el corazón.
Yo la veía.

Tenía el poder
y el querer.

Se bañaba de noche
en todas las playas,
desnuda.
Desnuda porque decía
que la luna tampoco se vestía
y mírala, ahí arriba está, siendo 
el blanco fácil de todos los poetas.

Le dedicaban canciones en la radio,
los coches paraban en verde
para dejarle taconear en los semáforos.
Lloraban las flores del parque, normal,
ahora la primavera tiene piernas largas
y un lunar en el hombro.

Las niñas la miraban desde abajo,
le estiraban con dulzura de la falda
para que les lanzara besos.
Cuando crezcáis no os rompáis las medias
antes de las 2 de la mañana.

Se pintaba las uñas
los viernes por la noche
para sujetar las copas a todo color
y para combinar con la piel de los hombres.

Bebía a tragos discretos e intensos.
Besaba el espejo de los baños de los bares
con la mirada,
y con los labios el cuello de camareros sin propina.

Subía sin bikini a los barcos,
y en las calas daba caladas
a cigarrillos que le ofrecían
los marineros con barba y esposa.

La vi hace poco
en la mirada perdida de un hombre
que sujetaba medio corazón
mientras leía la esquela del amor
en el periódico.

9 comentarios:

Rafael dijo...

Es imposible no enamorarse de tus letras.
Un abrazo y lindo día.

Elendilae dijo...

Qué intenso. Me ha encantado.

Estoy con Rafael, es imposible no hacerlo.

Un besito

guille dijo...

Me estremecen tus frases, tan originales, tan logradas, tan certeras.

He conocido alguna primavera de falda corta y -últimamente- una que lleva pantalones porque no le gusta enseñar las piernas.
...pero si, las flores las miraban con envidia.

Por la noche hay que bañarse desnudos y regalar la vista de nuestra piel a ojos que se lo merecen.

Una buena siembra para llegar a los casi 44 con la seguridad de haber aprovechado la primera mitad de la vida.

Patty dijo...

Esta persona a la que dedicas tus letras hoy ha debido ser un locónnn de divertida/do casi como yo...
Lindo tu poemita Nerea...besitos :*

Máximo Cano dijo...

Me gusta tu estilo. Volveré a leerte.
Saludos.

Eva y la manzana dijo...

"Lloraban las flores del parque, normal,
ahora la primavera tiene piernas largas
y un lunar en el hombro."
La felicidad debería ser éso, sin complicaciones. Una sonrisa que te enamore y unas piernas a las que seguir.
Un beso

Mario dijo...

Tenía el poder y el querer... Qué maravilla.

Un saludo, admirativo.

Mario

TORO SALVAJE dijo...

Parece que vivió libre.
Bien por ella.

LOS OJOS DE LA NIEBLA dijo...

Casi 44, pero ¿cuántos felices?
Por desgracia esa clase de libertad esconde traumas y penas.
Me ha gustado. Felicidades.
Un abrazo.