Vuelvo a casa caminando de puntillas, no vaya a ser que se despierten los poetas.

4 sept. 2013

Me cuento las pecas y los pecados

Me quito las zapatillas
con los cordones y las suelas desgastadas
de pisar tantos charcos
y de saltar todos los muros
de tu corazón vallado.

Cualquiera le echa un pulso
al verano.
Nos desnudamos y empatamos.
Nos besamos y ganamos.

A veces,
en sueños,
canto muda y beso con lengua extranjera.
Beso con acento italiano.
Beso al conductor de un Cadillac
en alguna carretera americana.

Camino hacia el monte
y cuelgo cantos de pájaros
en las flores de los balcones de las casas blancas.
Y me cuento las pecas
y los pecados. Pierden mis lunares.
Me confieso,
me absuelvo,
pero siempre regresa la noche.

Se van las nubes,
vuelve a llover,
hace calor y 4 tardes que no llamas.

El bastón se dobla;
me apoyo en las canciones,
en los discos de vinilo que
alguien me regaló cuando
el amor le dejó sordo.
En el tapizado de una silla de 1972,
en la televisión apagada de una cena en familia,
en las noches de luna llena a orillas de cualquier río
con luces artificiales innecesarias.

Lametones fuera de cobertura,
no hay señal,
interferencias en la saliva
que esculpe dulzura en los cuellos.
Marcas de dientes en los hombros,
barbilla irritada,
rodillas raspadas.
Última conexión de cama.
Llamadas perdidas en la almohada.

Se pone el sol
cuando la luna se quita el corpiño.
Me pongo yo
cuando
llega el estribillo de tu vieja canción.

3 comentarios:

andré de ártabro dijo...

Si tu eres capaz de besar descalza y de puntillas al mismísimo verano diciendo meu Deus en galego.
Y yo empiezo leyendo todavía no hay comentarios - mostrar entrada original ¿Cómo habría de ser pues la entrada si es tuya!
Bicos

Rafael dijo...

Versos que van dejando ese día a día que palpita a tu alrededor.
Un abrazo.

M. dijo...

El frío empieza cuando le esperas descalza, porque nadie te enseñó a hacerlo con zapatos. (Y con ropa tampoco).
Cielo azul libertad en http://hazbrillaratusonrisa.blogspot.com.es/
M.