Vuelvo a casa caminando de puntillas, no vaya a ser que se despierten los poetas.

29 sept. 2013

La cuneta de mi cama

El vendabal no pasa,
se ha quedado en mi habitación
tirándome los libros
y golpeándome el pecho.

Me he parado a saludar
a un desconocido por la calle
y me he perdido.
Le he guiñado un ojo al cabrón del destino,
me las pagará algún día.

Estoy perdida,
te has llevado mis latidos y mi mapa.
¿Ahora qué?
Ahora pregunto a los tenderos,
que no me dan soluciones pero me regalan naranjas.

De equipaje llevo una vieja canción
y el tacto del césped en las palmas de las manos.
Un banco sin nombres grabados.
Dos entradas de cine.
Un libro de Historia.
Y la soledad tirándome del vestido.

A lo mejor llega un día
en el que mi corazón vuelve
con el tabaco que fue a comprar.
¿Te imaginas?

El viento dice que te va a soplar detrás de las orejas
y después te volará las cartas
que nunca te atreves a enviar,
cobarde.

Aquí no lucha ni Dios.

Tengo sueño
y un cartel de "abierto" en los párpados.
Todos estos bostezos se los dedico a tu entrepierna,
ella se los pierde.

Se me ha apagado el cigarrillo de después,
y ahora sólo puedo fumar acordes.
Me curo con cerveza
las rodillas raspadas de agacharme para buscarte debajo de la cama.
Los nudillos en carne muerta
de llamar a las puertas de hostales donde sé que no estarás solo.
La garganta rota de gritar tu nombre
desde la escalera de incendios.
-Para incendio
el que se me metió detrás del ombligo
cuando dijiste que dejabas de cantarme-.

Es el primer otoño que no llamas.
Tengo el contestador lleno de silencios sin rima.
La ropa interior está muerta.
No van los bolígrafos.
Los camareros ya no me fían.

Aquí estoy,
tirada en la cuneta de mi cama.

Eres lo mejor que me ha pasado
por encima.

6 comentarios:

Rafael dijo...

Insisto, (y sé que soy repetitivo), de que me gusta esta manera tuya de expresar la poesía. Te felicito.
Un abrazo.

Leire dijo...

Que bonito es que te pasen por encima de esa manera. Ojalá nos sucediera mas a menudo. Y más en otoño. Y ojalá terminasemos con el corazón entero después de todo. Eso es más difícil.
Mientras tanto, solo queda pedirte que no dejes nunca de escribir. Por todos esos a los que se nos calma el alma al leerte.

Noris Marcia dijo...

Precioso, absolutamente genial.
Saludos desde EEUU.

andré de ártabro dijo...

¡Ya , ya sé que el desconocido era yo!
¡Gracias por saludarme.
André

Patty dijo...

Tengo sueño
y un cartel de "abierto" en los párpados..... muy buen concepto el de tener sueño y no poder dormir Nerea.... besos :* como siempre es un placer venir a leerte :*

M. dijo...

Leerte es una de mis maneras favoritas (o mejor dicho mis intentos favoritos) de sobrevivir a la vida. Gracias.
Rayos de sol que apuntan directamente al corazón en http://hazbrillaratusonrisa.blogspot.com.es/
M.