Vuelvo a casa caminando de puntillas, no vaya a ser que se despierten los poetas.

26 ago. 2013

Cama con tactos al monte

Luces apagadas.
Cama con tactos al monte.
Piel dulce.
Taza de té en la cocina.
Besos en el edredón.

El invierno se piensa
que nos ha ganado,
que se ha llevado todo el calor
y que la nieve nos congela
los pulgares.
Pero tenemos escondido
un infierno debajo de la ropa,
debajo de las mantas,
en el agua caliente de la bañera,
en el vaso de café.

Le abro la ventana al sudor,
que nos ondee sus cortinas
en las espaldas.
Los susurros encienden
velas en los dedos.
Deshielo de besos
en la columna vertebral.
Se rompe el miedo a la oscuridad.
Se incendia diciembre.

Cristales empañados.
Que vengan los poetas a escribir
con la punta del corazón
versos sobre sexo y despedidas.
Y reencuentros.
Y más sexo.

El frío nos ve desde fuera
subido al árbol que hay junto a la ventana.
Se masturba mirando
nuestro microclima
de lenguas malhabladas y gargantas bonitas.

Qué putas las horas:
les da por volar cuando deberían
contener la respiración
y quedarse quietas sentadas en el sofá
con esparadrapo en los ojos.
No os mováis, joder, quiero eternidad con él.

Besos con alcohol.
Mordiscos con alcohol.
Terminamos borrachos y con sed.

6 comentarios:

Forgotten words dijo...

¿Y acaso hay algo más romántico que sentir el mejor de los veranos en pleno invierno? Y me parece a mi que ella es adicta a esa sensación..

Patty dijo...

Me encanta la facilidad de palabra con todas las cosas que hay a tu alrededor.... besito nerea :*

andré de ártabro dijo...

Qué razón tenés, cuando el invierno piensa y muy especialmente sí¡Sí que son putas las horas que se van cuando debieran estar quietas!
Besos.

Rafael dijo...

Soltura e imaginación en esta creación que nos dejas.
Un abrazo.

Santiago González Sacristán dijo...

Magnífico poema. Nadie acaba nunca saciado. Si te gusta la rumba, pásate por mi blog, soy el biógrafo de Bambino, si lo no has escuchado, hazlo y si ya lo conoces, tienes unas entrada reciente sobre él. Aunque, te prevengo que engancha como una droga dura. Tú veras. Un cordial saludo de Santiago.

M. dijo...

Increíble como estos versos te ponen la piel de gallina.
Siempre quise inventarme las estaciones cuándo más lejos las tenía.
No te fíes del sol, hace frío en http://hazbrillaratusonrisa.blogspot.com.es/
M.