Vuelvo a casa caminando de puntillas, no vaya a ser que se despierten los poetas.

11 jul. 2014

Tu nombre




Le pondría tu nombre a una calle.
A una casa.
A un plato combinado.
A un huracán.
A un cóctel.
A la suite de un hotel de lujo.
Al camarero acabado de un bar a punto de cerrar.
A una guerra entre dos países.
A una enfermedad degenerativa.
A una canción de M-Clan.
A una droga de diseño.
A una cala valenciana.
A un caso de asesinato que lleva años abierto.
A un planeta.
A una corriente filosófica.
A una tribu caníbal.
A una ruta marítima.
A una pirámide de Egipto.
A un depósito de cadáveres.
A una revista porno.
A un barco pirata.
A una muerte súbita.
A la marca de la goma de unas bragas en la cadera.
A un tratado de paz.
A un producto de la teletienda.
A un paso de baile.
A un agujero de bala.
A una tienda de artesanía.
A un pintor impresionista.
A una emisora de radio.
A un truco de magia.
A un cortocircuito.
A unas fiestas patronales.
A una mansión embrujada.
A una atracción de feria.
A una bacteria.
A una oferta vacacional.
A un cuadro de Manolo García.
A un periódico.
A la curva más peligrosa de una carretera secundaria.
A un colegio de monjas sólo para niñas.
A una tienda de sombreros.
A un manual de posturas sexuales.
A un acróbata sin red de seguridad.
Le pondría tu nombre a todos mis silencios nocturnos
hasta que le tocase aparecer en una lápida del cementerio.

3 comentarios:

Rafael dijo...

Y es posible que con ese nombre, "tu nombre", me dormiría "a pesar de llevarte grabado en mis labios".
Un abrazo y feliz día.

Patty dijo...

Un solo nombre cae perfecto en tantos sitios ;) besitos Nerea :*

Sab Sognatore dijo...

La locura de ponerle su nombre a un mundo a parte y destruirlo o no.
S.