Vuelvo a casa caminando de puntillas, no vaya a ser que se despierten los poetas.

8 abr. 2013

Vuelve a nevar

Vuelve a nevar.
Es lo más bonito que he visto
después de tu silueta
en mi cama.
O de tus manos abriendo
las cortinas de mi habitación.

Vuelve a nevar,
y a mí sólo se me ocurre
buscarte
la primavera debajo del pijama.
Con el tacto frío de este abril invernal
que me llena de fuego las pestañas.

Se me hace poesía el pelo
si me lo enredas con los nudillos agrietados,
la fuerza en cada dedo y la locura entre
las huellas dactilares.

Eres monte porque en ti me siento libre
y respirarte es revivir.

Vuelve a nevar,
y tu sol se me derrite en el ombligo;
los copos salvajes sobreviven
en las copas sin alcohol de los árboles.

Sabes a invierno,
pero con el toque perfecto
y necesario
del verano
de querer vivir desnudo.

Sabes a otoño,
porque me haces perder las hojas,
los papeles.
Mente en blanco.
Labios rojos.

También me haces florecer como
la más devastadora primavera.
Y eso te convierte en el mejor pasajero.
De estación de tren.
De cama deshecha.

6 comentarios:

andré de ártabro dijo...

No hay monte ni picos ni valles como imaginar el humo saliendo por la chimenea
y ver la silueta en la cama.
Así se condensa el Universo.
Besos.

Norma dijo...

Qué bello es tu escrito. La nieve tiene magia. Besos.

Rafael dijo...

Y es cierto, porque la nieve en abril está cerca, muy cerca de mi ventana.
Un abrazo.

Patty dijo...

Precioso..... sensual, lleno de amor y delirios.me gustó besos :*

Cé. dijo...

Que nieve entonces.

Forgotten words dijo...

Que manera tan perfecta y bella de sacar lo mejor de las estaciones y de saberlo reflejar en una persona especial ;)