Vuelvo a casa caminando de puntillas, no vaya a ser que se despierten los poetas.

23 abr. 2013

Las botellas se vacían y no habrá nevera que te salve


No hagas un invierno
de todo esto.

Los estudiantes
atraviesan el campus con
sus bicicletas sin cesta,
pedaleando fuerte,
intentando alcanzar
el infinito y más aquí.

Las botellas se vacían
y no habrá nevera que te salve
de este caos de ciudad
donde tanto te gusta bailar
y levantarme la falda.

Las cartas que ponemos
boca arriba
sobre la mesa
tienen el matasellos reciente,
pero sin código postal,
y las letras del destinatario desordenadas.

No hay mejor futuro
que el que te leo
en los volantazos que das
para esquivar el 'nosotros'
que tanto te asusta,
pero que miras de reojo deseando
que se acerque y no nos quede otra
que arañarnos los hombros y dejarnos
querer.

Sigo siendo la chica de ayer.
Me lo dice Nacha Pop cada mañana
mientras preparo el desayuno
y salgo a la terraza para ver si
me llueves.
Sigo siendo la chica de ayer,
pero con los ojos más verdes
y calcetines nuevos.

Muerdes los cigarrillos
antes de la última calada.
Me recuerda a cuando muerdes
mi cuello
antes de correrte y convertirme en cerezo de Neruda.

Buscas a alguien que te quiera,
pero lo que tienes que hacer primero
es buscar a alguien
que te quiera hacer el amor.
Ya vendrá lo de dejar los cepillos
de dientes en el mismo vaso.

Sólo creo en los
desamores eternos,
y en las prisas para comprar
el pan
antes de que cierren.

3 comentarios:

Rafael dijo...

Admiro la gran facilidad para desenvolverte en el verso libre.
Un abrazo en la noche.

Forgotten words dijo...

Dios el verso final es claramente impactante por la claridad y la seguridad con la que transmites que lo dices y sientes... Nose que decir ante tal cosa, simplemente que tu si que eres la que JAMÁS debe dejar de escribir

ele* dijo...

Yo creo que ya ha encontrado a alguien que quiera hacerle el amor no? No eres tú, esa? Al menos por los textos que le escribes... que siempre me sorprenden, y suelen resultar geniales!