Vuelvo a casa caminando de puntillas, no vaya a ser que se despierten los poetas.

3 ago. 2014

Destino francotirador





El destino me ha disparado en el estómago.
Un balazo sucio que me ha manchado el ombligo.

El destino me ha puesto
por toda la autopista
clavos en forma de labios;
mi cuerpo ha pinchado
y sin parar de acelerar ha caído en la cuneta.

Mi cuerpo huesudo
ha caído en tu cuneta;
has venido a olisquear comprobando que no me he roto nada.

El impacto ha sido de película,
sigo viva como si esto fuera cine de acción.

Me veo capaz
de caerme por todas las escaleras del mundo
sin hacerme ningún rasguño.
Esta noche he rodado por la de Led Zeppelin,
quién quiere cielo si las partes de abajo siempre fueron las mejores.

He llegado hasta ti con el vaso intacto y vacío;
lo he llenado en la barra libre de tu desastre,
voy borracha de causas perdidas.

El destino es un pintor
y acaba de cubrir el primer plano del lienzo
con tu pelo moreno
porque ha pensado que esta noche
no me gustaría bailar sola dentro de mi cuadro.

El destino ha clavado sus dientes
en mi ingle
como una víbora hambrienta que se defiende,
el veneno ha llegado hasta el fondo
y quiero que lo chupes.

El destino me ha disparado en el estómago
y tú te has colado por el agujero de bala
como si mi cuerpo fuera el único bar abierto.

Que el destino nos siga acorralando.
Que sigamos hiriéndonos juntos
hasta que con la última gota de nuestra sangre
escriban la palabra fin.

3 comentarios:

Rafael dijo...

Así es el destino muchas veces y forma esas siluetas caprichosas que tan bien defines.
Un abrazo.

Patty dijo...

Sinceramente que bonito te quedan tus poemas Nerea.... besos :*

M. dijo...

Eres inspiración, y cada día te superas, Nerea.
Enhorabuena por tu trabajo.
Tranquilidad nocturna en http://albordedetucama.blogspot.com.es
M.