Vuelvo a casa caminando de puntillas, no vaya a ser que se despierten los poetas.

6 ago. 2014

Obsolescencia programada





He perdido la cuenta en números romanos
de todas las veces que me han depositado en una cesta de mimbre
y abandonado en un río cuya corriente lleva a una gran catarata.

Más de una vez me han cogido el corazón
como si fuera un libro de la biblioteca del instituto
olvidando el plazo de devolución,
lo han dejado en una estantería junto a otros corazones superventas pasados de moda
en una habitación donde sólo hay condones y llamadas perdidas.

Apagar el cigarrillo tras la tercera calada
es lo que se lleva ahora.
Nos sobra el dinero y los latidos.
Coleccionamos te quieros con obsolescencia programada,
reliquias de material perecedero que ningún arqueólogo podrá desenterrar.

El aviso de derribo fue tapado por un anuncio de prostitutas asiáticas;
la bola de demolición me pilló por sorpresa
sin ser mi cumpleaños
ni mi santo
ni Noche de Reyes
sin lazo rojo ni papel de envolver
me pilló por sorpresa
y qué poco me gustan las sorpresas.

Me mantengo con vida porque alguien tendrá que contarle
a tus hijos 
lo gilipollas que te volvías cuando dos tetas te pedían la hora.
Juro hacerle la autopsia a tu cuerpo acobardado
y meter en tarritos de vidrio transparente cada pedazo de mujer que halle dentro.

Son muchos los contagiados
con la misma fiebre,
no hay vacunas suficientes para tanta lengua traidora.
Habrá que extirpar
sin anestesia ni botella de vodka,
a pelo: como los polvos de un matrimonio que todavía no ha destapado las mentiras.

Has tardado tanto en llegar con el zapato de cristal
que Cenicienta se ha dado cuenta
de que no pasa nada por caminar descalza.

Ahora soy yo la que ríe
y tú el que hace el ridículo
porque la lluvia bajo la que bailas
soy yo escupiendo.

6 comentarios:

Francisco Javier Martinez Yuste dijo...

Subelo a tu cuenta de Youtube recitado por ti que la tienes abandonada y transmites mucho cuando recitas, gracias Nerea (:

Rafael dijo...

Parece que hay una fiebre colectiva de idiotez y tú lo describes perfectamente por boca de tu protagonista.
Un abrazo en la noche.

Cobacho dijo...

Plas, plas, plas.

fantasma dijo...

creo que brutal se queda corto.

Leire dijo...

Esto se debería convertir en un mantra.

Saludos

Patty dijo...

Excelenteeeee!!!!!!! :D muá