Vuelvo a casa caminando de puntillas, no vaya a ser que se despierten los poetas.

20 mar. 2013

Edredón canalla que acentúa tu desnudez


Cada vez que pestañeas,
un poeta se enamora.

Cada sábado que vas a comprar el pan,
sin afeitar,
es una primavera
que puedo guardar dentro de
36 pestañeos y una fotografía.

Cada vez que te toco,
Madrid se estremece de celos.

Cada vez que escribo,
que te escribo,
se me
escapan cosquillas de los dedos
y las letras bailan un tango
que cualquier día te propongo
imitar sobre el colchón.

Edredón canalla que acentúa
tu desnudez
y me la pone en bandeja
con cada bostezo.

El libro que debería estar
en mi mesita de noche
son tus vértebras
tocando el piano de madrugada.

Mi barbilla necesita de tu saliva.
Y mis hombros.
Y mis clavículas.

Toda mi anatomía está igual.

7 comentarios:

Rafael dijo...

Bonitos versos en esta prosa poética que nos dejas.
Un abrazo.

ele* dijo...

Dulces versos! que felicidad, y que feliz debe estar él por poder leerse entre tus líneas!

David Mariné dijo...

dulce.
un saludo.

Gumer Paz dijo...

Préstame tu atrapasueños!!! Un beso:)

Patty dijo...

Ohhhhh que sensualidad por Dios!!!! lindo poema ^^ muakk

Elendilae dijo...

Creo que nos das a todos un poco de envidia sana cada vez que te leemos :P

Que sigas disfrutando de su barba mucho tiempo más. :)

Cé. dijo...

Cada vez que escribes enamoras: de eso no hay duda.