Vuelvo a casa caminando de puntillas, no vaya a ser que se despierten los poetas.

5 mar. 2013

A cada musa su canción favorita

La luz de la panadería abierta
se refleja en el suelo
mojado de la acera.

Pasan los coches con las
luces encendidas.
El frío arrasa con todo en este
atardecer de invierno.

Puedo dibujar la silueta
más erótica uniendo las gotas
de agua en el cristal.

Los cigarrillos mueren sin tiempo
de agonizar en el mismo instante
de besar un charco.

En un paso de peatones,
una mujer con guantes y
paraguas verde
seduce con sus botas al blanco y negro
de la calzada.

Hay rutina encerrada en el reloj
de la chica que vende en la frutería.
No deja de ser lunes.
No deja de ser febrero sin ti.

Las farolas se encienden al paso
de una pareja que pasea
de la mano,
su mirada ilumina más que
cualquier bombilla.

El amor también es fuego.
A veces falto de leña, pero siempre fuego.

Los semáforos se turnan,
y yo imagino las posibles maletas llenas
de ropa y fotografías
que llevan los conductores en sus inmensos
y oscuros maleteros.
Bolsas con comida, quizá.

O tan solo una guitarra;
ellos con las manos al volante
soñando el momento en que
tocarán a cada musa
su canción favorita.

11 comentarios:

David Mariné dijo...

las brasas calientan más que cualquier tronco de hoguera.
me ha gustado la atmósfera que desprende tu poema.
un saludo.

Patty dijo...

Te imagino mirando la ventana esperando las notas musicales de esa guitarra Nerea =) lindo poema besos ^^

Rafael dijo...

Describes perfectamente esa imagen en tus letras.
Un abrazo en la tarde.

Novocaina dijo...

cuanta luz surge de tus poemas Nerea, como siempre
Por mi parte, yo con una guitarra en el maletero soy completamente feliz y con ese que me vuela los suspiros en el asiento, a mi lado, claro.


besos

andré de ártabro dijo...

No me importaría son sol o con frío y lluvia , si quien pasa eres tú, ser yo la calzada y decirte aquello de "Pisa morena..."
Besos.

John Desde dijo...

Unir puntos de agua en el cristal y viene el fuego, hay tantos cantos favoritos como musas. Un saludo

Sonia Le Lo dijo...

Me ha gustado bastante porque has sido capaz de introducir elementos cotidianos -como son las profesiones del panadero, fruteros, peatones (gente corriente que da la casualidad que pasan)...- en una idea que los une: el tiempo. Y además, los dualizas en la idea de que cada uno puede tener musa, en lo que yo entiendo una metáfora de su propio momento. Un saludo!!

Alicia Montero dijo...

Hola y gracias por dejar tu huella que me ha traído hasta aquí!
Además de incorporar elementos cotidianos, como dice Sonia, vas conduciéndome a ese instante de recuerdos de noches lluviosas, donde románticamente he deseado una melodía para mí....
Gracias!

Ali

Forgotten words dijo...

Me he imaginado a esa chica parada en la acera observando cada uno de los casos, es increible como describes, de verdad alucinante..Me encanta

LOBEZNA dijo...

Eres muy buena en esto, aunque supongo que ya lo sabes, ja ja ja. Un abrazo.

Rita dijo...

Ay Nerea, lo tienes todo. Y encima te habrán dedicado canciones. Yo siempre he querido que alguien compusiera una canción para mí.
Muchos besos!
(Qué buena eres, jodía)