Vuelvo a casa caminando de puntillas, no vaya a ser que se despierten los poetas.

26 dic. 2012

El sexo del verano aún no se distingue en la ecografía

Llegar a casa tiene que ver con entrar
en un bar y que el camarero te entienda
cuando le gritas "lo de siempre".

Entonces yo me desvelo y me
pregunto si el otoño tendrá
que ver con botellas vacías
sin mensaje; si lo de las cartas
perfumadas todavía se lleva, o si
este siglo XXI las está matando.

Las luces de Navidad me ciegan
y hago un esfuerzo por no tirar
las miradas por la borda
de esta barra
de bar
que tantos codos ha visto.
Codos y cervezas.

Tengo frío, y el sexo
del verano aún no se distingue
en la ecografía.

Cuando se me derrumbe enero
sobre esta angustia de tiritar,
te contaré lo de los cajones
desordenados.
Mientras tanto, brindemos.

7 comentarios:

Coraline dijo...

siempre me dejas sin palabras, este debe ser uno de los pocos blogs donde siempre entro y me gusta lo que encuentro...
feliz navidad :3

Elendilae dijo...

Pues el caso es que no sabía si exactamente serías tú, pero gracias por volver, se te echaba de menos ^^

Brindemos :)

Un besito

andré de ártabro dijo...

Me quedaré ávido esperando esas tus noticias cuando nos aportes datos tan bien relatados de tus ecografías.
Besos..

Julie dijo...

Brindemos por un nuevo año y que el tiempo se lleve el frío de las almas que no saben ver. Un beso.

LOBEZNA dijo...

Felices Fiestas.

Anónimo dijo...

Muy bonito^^

Anónimo dijo...

Es grato entrar en un sitio donde sin hablar ya se sepa todo. Una vez más me vuelves a encantar ;)
Forgotten Words